jueves, 15 de noviembre de 2007

LA FIBROMIALGIA SE CURA


M. ÀNGELS MESTRE · EX FIBROMIÁLGICA
"El cuerpo grita que hay que cambiar algo"
VÍCTOR-M. AMELA - 20/09/2007

Tengo 59 años: ¡estoy muy contenta con mi edad! Nací y vivo en Barcelona. Fui arquitecta, pero ahora imparto talleres de filosofía práctica. Estoy casada y tengo dos hijos, Anna (33) y Ferran (31), y una nieta, Maria (3). Soy apolítica. ¿Dios? Somos todos nosotros: con autoconocimiento, lo descubres. He sido fibromiálgica y he sanado

- Qué es la fibromialgia?

- Una enfermedad con síntomas como dolores musculares, articulares y vertebrales, cefaleas, colon irritable, insomnio, angustia, taquicardia.

- Horroroso.

- ¡Yo los tuve todos! Y fatiga crónica, que suele ser la primera fase en muchas mujeres.

- ¿No se da en hombres?

- El 92% de pacientes son mujeres. Y no encuentran alivio en ningún lado, y encima las llaman neurasténicas, histéricas, exageradas... Desesperadas, muchas caen en depresión. Y se dan muchos suicidios...

- ¿Qué hace la medicina ante este infierno?

- Diagnostica la fibromialgia como dolencia crónica.

- O sea, que no se cura.

- Eso me dijeron a mí varios médicos. Y te recetan pastillas para aliviarte cada síntoma. Yo llegué a tomarme veinte pastillas al día...

- ¿Y qué tal?

- Tantas sustancias químicas sintéticas me empeoraban, con sus efectos secundarios.

- ¿Y qué hizo usted?

- Ya llevaba un año con dolores cuando me diagnosticaron fibromialgia, a finales del año 2000. Y comenzó un historial de tratamientos médicos y farmacológicos...

- ¿Con qué resultados?

- Un año y medio después seguía tan mal que dejé de ir a trabajar al despacho. Desde casa seguí trabajando, y llevando la casa.

- ¿Eso le alivió?

- No. Una mañana no pude levantarme: ¡una parálisis me atenazaba ambas piernas! Durante tres días no pude moverme. Fue tan espantoso... que eso me salvó.

- ¿Qué quiere decir?

- Que decidí que no quería seguir así.

- Ya, pero ¿qué podía hacer usted?

- Tomar yo las riendas. Dejar de esperar remedio de los demás. Dejar de ser una paciente: empecé a dirigir yo mi curación. Y hoy le digo que me considero curada.

- ¿No le duele nada?

- Nada. Y no tomo fármaco alguno. Los médicos dicen que ahora soy una fibromiálgica "asintomática", sin síntomas. Se resisten a aceptar que esté curada... Otros médicos me hablan de "remisión espontánea", como sinónimo de "milagro". ¿Milagro? ¡Ja!

- ¿Ja?

- No hay milagro: he trabajado mucho para aprender sobre mi mal, comprenderlo..., y cambiarme a mí misma, corregir mi vieja estructura psíquica, que era dañina para mí.

- Debería explicarse...

- Sí, quiero ayudar a otras enfermas.

- Los médicos se enfadarán con usted...

- ¡Soy hija de médico, sobrina de médico y hermana de médico! Y ellos me han visto sufrir tanto, tanto... Se han sentido tan impotentes, que al verme y escucharme hoy no sólo no se enfadan: ¡están contentos por mí!

- ¿Qué es lo primero que debería saber una fibromiálgica?

- Que su cuerpo está gritándole que hay aspectos de su vida que le conviene cambiar.

- ¿Qué aspectos?

- Toda mi vida yo había hecho cosas (y dejado de hacer otras) por agradar, por encajar, por ser reconocida... Y actuar en espera de aprobación externa es despreciar tu esencia.

- ¿Qué tiene que ver con la fibromialgia?

- Esta enfermedad deriva de una retención de la acción, de no hacer lo que sientes, de reprimir emociones. No estás queriéndote: el cuerpo somatiza el conflicto, y se queja.

- Si así fuera, ¿qué habría que hacer?

- Alinear pensamientos, emociones y acciones. Cuesta, y hay que ponerse a ello. Primer consejo: si piensas algo, ¡hazlo! Y si ves que no vas a hacerlo, ¡deja de pensarlo! Otro: esfuérzate en decir "no" sin sentir culpa.

- ¿Esto es algo que le cuesta más a la mujer que al hombre?

- Sí, porque las mujeres hoy se autoexigen más, por ganar reconocimiento de un mundo masculino... Y por eso yo era una perfeccionista, autoexigente, rígida, orgullosa.

- ¿Y ahora?

- Lo entendí y empecé a liberarme, y hoy soy condescendiente con los demás y consecuente conmigo (pienso, siento, actúo).

- ¿En qué se apoyó para este camino?

- En tratamientos psicoemocionales, homeopatía, acupuntura, flores de Bach... En la digitopuntura (shiatsu).En la respiración y la meditación guiada. En la visualización. Y en una cuidada alimentación.

- ¿Qué tipo de alimentación?

- Suprimí alimentos con conservantes, colorantes, espesantes y, sobre todo, con glutamato monosódico, un potenciador del sabor muy tóxico para mí. Deberíamos leer siempre las etiquetas...

- ¿Dejó de comer algo más?

- Reduje gradualmente lácteos, grasas saturadas, harinas refinadas, azúcar, café...

- ¿Y qué come usted?

- Alimentos biológicos y cocina macrobiótica. Harinas y cereales integrales. Legumbres. Semillas de sésamo, girasol y calabaza. Leche de arroz. Pescado blanco. Sal marina. Verduras frescas, pero las de raíz, y las blancas, y las redondas... Curé mi colon con sopas de miso, arroz integral y sésamo, ¡que te aporta el doble de calcio que la leche!

- ¿Qué alimentos ayudan más contra la fibromialgia?

- El miso y el tofu, con proteínas muy digeribles. La ciruela umeboshi, antioxidante y antiséptica. La seta shiitake, un depósito de energía. El kuzu, almidón blanco que alivia la fatiga. Las algas kombu, wakame, arame e hiziki, que aportan más minerales que las verduras y tonifican los nervios...

- ¿Y recomienda algún ejercicio?

- Caminar y respirar.
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