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jueves, 29 de mayo de 2008

MIRANDO HACIA ATRÁS CON IRA . (EL COROLARIO DE LA VIOLENCIA ES LA SOLEDAD)




Mucha gente dice que soy una persona especial que tengo una especie de locura que me hacer ser original, extraño, cautivante; en algunos casos me hacen pensar que mi vida es una película o una novela de ficción, y que tengo que mantener el nivel de mi actuación como protagonista, pero realmente mis frases son prestadas, mis ideas un vómito de las Nietzche y Cortázar, el tatuaje que llevo extraído de una revista de rock.
Mis charlas estúpidas sobre filosofía barata, música clásica pagana o novelas obligadas a leer en el colegio, era una buena manera de mostrarme como una persona interesante, pero tenía exactamente cronometrado el tiempo, según la persona, en la cual ésta se tragaría esa porquería, para luego darse cuenta que sólo era eso, realmente pura basura.
Alardear de ser una persona independiente, de poder alzar mi vaso y emborracharme hasta el amanecer, era confrontado con la realidad de llegar a dormir a la casa de mis papis, y levantarme al día siguiente a las ocho de la mañana para el desayuno familiar.
Ver escribiendo a otras personas, poemas o cartas de amor, me parecía realmente cursi, pero bastaba que yo hiciese lo mismo, agregando unas cuantas frases sarcásticas, para que pensara que lo mío no tenía nada que ver con mostrar sentimientos. Necesitaba alguien que me salve de esa soledad.
Los recuerdos, al extrañar demasiado a alguien, hacen que vayas depurando los defectos y quedándote sólo con lo bueno, logras tener un pensamiento utópico, no real sobre ella. Idealizas sus acciones y en algunos casos anticipas sus reacciones de una manera totalmente divina, como el caso de pensar que si la llamas por teléfono, despertándola a la una de la madrugada, ella acudiría corriendo a tu casa, simplemente con decirle que tienes ganas de verla; o de pedirle que suspenda la cita que tiene con la persona que la está esperando en la puerta de su casa, con un ramo de rosas y una reservación en el restaurante más caro de la ciudad; exigir cosas absurdas sólo teniendo como única razón: cuando se quiere no hay imposible, catalogando al amor no de bonito sino de idiota.
Todo lo que yo le trataba de dar a entender, no lo entendía, o mejor dicho, lo entendía al revés, por más que yo le planteara las cosas al revés para que las entendiera como se las quería dar a entender, igual las entendía al revés. Es por eso que tuve la certeza de estar equivocado.
La dificultad para ser feliz es una constante, o la felicidad constante la verdadera dificultad; esto se debe, pienso yo, por la total disconformidad con lo que me ha dado la vida, o mejor dicho, con lo que yo he podido conseguir de ella.

Los recuerdos vienen a lo lejos como una jauría de perros salvajes, das medias vuelta, caminas despacio, sabes que debes alejarte, luego debes correr, cada vez más rápido, pero con la convicción de que vas a ser alcanzado, y lo hacen, te atacan, quieren devorarte vivo, colocas los antebrazos, los pateas, peleas en vano.
Viernes sangriento de farra, de alcohol, de cuidarse perras que estamos en acción; y la incongruente idea de beber para olvidar.
Peleaba con los jueves para que no llegue el fin de semana, sobre todo las noches, porque era ahí cuando realmente sentía una soledad desgarradora; no era una tristeza simple, era ese tipo de pena que sientes que te hiere por dentro, que te mata a pocos, que te llena de angustia pues no sabes cómo detenerla.
Y escribir es una catarsis, una forma de burlarme de mi mismo, de combatir el dolor. Estos relatos son mis hijos, los fecundé en diferentes madres con un mismo rostro, nacieron y crecieron solos, no corregí ninguno de sus defectos, ni los eduqué para mostrartelos, es por eso que son unos reverendos malcriados.
Que se abstengan los amantes de las formas y estructuras literarias, sería como ir a una cena de gala con un puñado de pordioseros.Sirvete de este licor, que aunque no es un blues emborracha igual.

http://sanjuandelolmo.foros.ws/t22/frases-y-relatos-que-te-hacen-pensar/420/
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