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miércoles, 28 de mayo de 2008

LA BODA DEL SIGLO



Hoy os voy a contar la historia verídica de un colega, forastero pa mas señas, que tiempo ha casó en Las fuentes con una fermosa nativa.
Pues sucedió, que tras la boda y la misa, se celebro el consabido banquete, pero no en mesón ni en tahona, si no en el recinto mesmo de la ermita, el novio en cuestión, discípulo de baco, y émulo de fitipaldi, tras haber celebrado el enlace con los consabidos brindis y libaciones y habida cuenta de que en tan lejana época no existían ni el radar ni el carnet por puntos, tras despedir a invitados y familiares, quedose el solo a cargo de la la novia, una hermana de la novia, y de su santa madre, tras acomodarlas en su flamante "buga" recién estrenado, procedioa trasladarlas sanas y salvas al pueblo para seguir con los festejos, pero he aquí que con las euforia etílicas, y las prisas por consumar, saliose en una curva del camino (por aquel entonces, no estaba asfaltado) y fue a dar de bruces en la cuneta, con las ruedas traseras al aire, y las delanteras, hundidas en el arenal....
imaginome al poble, despejado de golpe por tamaño contratiempo, meditando de como desfacer el entuerto y volver por el buen camino, como eran los ultimos, no cabia esperar ayuda, y los moviles tardarian lustros en aparecer por el terruño, asi que, unció al carro, a la novia, a la hermana de la novia, y a la madre que lo parió, y las hizo tirar látigo en mano, hasta desatacar la tartana y retornarla a la senda, ya me imagino, el careto de las buenas mujeres, cubiertas de polvo, sudor y lágrimas, (las lágrimas que el pobre desgraciao debió verter al contemplar la estampa)
.....lo que no hubo fue sangre, porque según me contó el pringao, paose la noche de bodas en un hotel de los Madriles, sirviendo canapes de aspirinas, y copas de leche caliente durante toda la velada a la maltrecha y enfurecida novia, que tardo lo suyo en dejar de ser doncella.... moraleja, si te pasas de rosca, no te comes un rosco

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