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jueves, 5 de marzo de 2009

LA PARÁBOLA DE LOS DENARIOS





¡PER OMNIA ESPECULA ESPECULORUM!

En efecto, ocurrirá como para un hombre que, a punto de emprender
un viaje, llama a sus siervos y les entrega sus propios bienes.
A uno le dio cinco denarios, a otro dos y a otro uno, a cada uno
según su capacidad, y partió.
El que recibiese cinco talentos fue enseguida a negociar con ellos, compró un piso y en pocos meses lo vendió y gano otros cinco. Del mismo modo, el que recibiese dos, compró un piso, lo alquilo a quince inmigrantes y en poco tiempo ganó otros dos. Mas, el que recibiera uno solo, se dedico a trabajar, cavó un agujero en la tierra y allí escondió el dinero de su señor.
Después de mucho tiempo, volvió el señor de aquellos siervos y les pidió las cuentas. Se presentó el que recibiera cinco denarios e le entrego los otros cinco, diciendo: -Señor, cinco denarios me entregaste; aquí están otros cinco que yo gané.
- Le respondió el señor: - ¡Muy bien, siervo bueno y fiel! Fuiste fiel en lo poco, te daré poder sobre muchas cosas: entra en el gozo de tu señor.
- Llegó también el que recibiera dos denarios y dijo: - Señor, dos denarios me entregaste; aquí están los otros dos que yo gané. - Dijóle el señor: -
- ¡Muy bien, siervo bueno y fiel! Fuiste fiel en lo poco, te daré poder sobre muchas cosas: entra en el gozo de tu señor.
- Llegó, por fin, el que recibiera un sólo denario y dijo: - Señor, yo sabia que eres hombre severo, que labras donde no sembraste, y recoges donde no esparciste. Tomado de miedo, fui a esconder tu denario en la tierra; me dediqué a trabajar y he arado tus campos, regado tus huertas y segado tus cosechas, aquí tienes lo que es tuyo.
- Le respondió el señor:
- ¡Siervo malo y perezoso! ¡Sabias que yo labro donde no siembro y recojo donde no esparcí! Deberías, por lo tanto, dar mi dinero a los banqueros y especuladores, y yo, a mi regreso, recibiría lo que era mío con intereses.
Quitadle, pues el denario e dadselo al que tiene diez. Porque, a todo aquel que tiene, será dado e dado en abundancia; al mismo tiempo que al que no tiene, aún le será retirado.


QUIZAS ESTA HA SIDO LA PARABOLA QUE MEJOR ENTENDIÓ LA IGLESIA DESDE NICEA....


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