jueves, 18 de junio de 2009

INCUBOS Y SÚCUBOS Los demonios del sexo

MIS ÚLTIMAS E INQUIETANTES VIVENCIAS NOCTURNAS, ME HAN LLEVADO A ILUSTRARME SOBRE EL TEMA DEL SEXO SATÁNICO. HE LOCALIZADO ESTE INTERESANTE ARTÍCULO. ESPERO QUE OS SEA DE UTILIDAD. (ACORDAROS DE "LA SEMILLA DEL DIABLO").







Solipsist / Wikimedia

De entre los muchos demonios que atacan sexualmente a los hombres y mujeres, tal vez los más fascinantes sean los íncubos y los súcubos, unas terribles critaturas que pululan por el mundo desde el medioevo y pueden envenenar tu mente, extraerte la energía sexual y espiritual, endemoniarte, volverte loco de terror y placer y, si no pones remedio, incluso acabar con tu vida para mandarte directamente al infierno, sin contemplaciones ni ordalías. Vamos a retratarlos con cámara Kirlian para intentar prevenir, en la medida de lo posible, sus devastadores efectos:

ÍNCUBO (del latín incubare -“yacer”- procede el nombre de este demonio, que significa “me acuesto sobre ti”).

Descripción: Se trata de un demonio con forma masculina que ataca a las mujeres por la noche, en la cama, casi siempre mientras duermen. La apariencia del íncubo no es necesariamente atractiva, ya que no busca la seducción sino despertar en su víctima los instintos sexuales más bajos y primordiales. Dependiendo el país, el íncubo se representa unas veces como un enano barrigudo, otras como un señor alto, delgado y peludo, otras como un joven apuesto y bien vestido y otras incluso como un pájaro de fuego. En todos los casos, siempre está dotado de un miembro descomunal.

Nombres: Atienden a nombres como Zabulón, Leviatán, Belaam o Alpiel Efelios y, aunque hay varias teorías al respecto, se supone que, tanto ellos como los súcubos, descienden de los Nefelines, ángeles caídos en desgracia que engendraron una raza degenerada.

Modus operandi: El íncubo se cuela en la mente femenina y siembra la lujuria, provocándole sueños húmedos, pensamientos de lubricidad desviada o exagerada, para pervertirla antes de atacar. Tras varias noches de precalentamiento, el íncubo se materializa y copula con la mujer en unos coitos tan salvajes y placenteros que la humana se derrite en mil orgasmos, a veces entrecortados por momentos de lucidez que deriva en auténtico horror. A la mañana siguiente, la interfecta no recuerda casi nada, sólo que ha tenido un sueño húmedo, brutal y extraño y que, a juzgar por la cantidad de semen y sangre que hay en sus orificios, no ha sido una experiencia del todo irreal. Además, la víctima siente debilidad y abatimiento, ya que el íncubo ha empezado a extraer su energía erótica a través del coito.

Víctimas: Los íncubos atacan a todo tipo de hembras, sin importarles su edad, apariencia física o estado civil: lo mismo les da que sea guapa o fea, alta o baja, viuda, soltera o casada, embarazada o infértil, enferma o sana, ninfómana o anorgásmica: el caso es que sea mujer y que tenga una mínima energía sexual para alimentarse de ella, robándosela noche tras noche, de manera que el demonio se va haciendo cada vez más fuerte mientras su víctima (que, enganchada al placer, es capaz de dejar a su marido y todo para consagrarse al demonio) se debilita progresivamente, llegando en ocasiones a sufrir ataques al corazón o una muerte violenta ocasionada por el intenso placer sexual que su cuerpo, ya consumido, no soporta.

Consecuencias: En caso de que la víctima se quede embarazada, puede dar a luz a bebés muertos o a retrasados mentales, pero también a abortos con apariencia medio humana-medio animal, criaturas deformes, perversas y con especial inclinación por el mal. Se dice que el mismísimo Anticristo podría ser engendrado por un demonio lúbrico, si bien hay teorías que sostienen que de estos polvos aberrantes pueden salir seres con increíbles poderes mágicos: no en vano, hay expertos que juran que el mago Merlín era hijo de un íncubo y una prostituta.

SÚCUBO (del latín succubus, de succubare -“yacer debajo”-).

Descripción: Es un demonio con forma femenina que ataca a los hombres durante la noche para robarles su semen. A diferencia del íncubo, el súcubo sí adopta una forma atractiva, pues sabe que los hombres se excitan por la vista y caen más fácilmente a los pies de una chica sexy. Según la zona geográfica, la leyenda varía y, aunque siempre se trata de mujeres hermosas, cambian algunas de sus características y su forma de hacer el mal: algunas mitologías hablan de demonios masculinos que toman la forma de mujeres muertas para consumir al hombre; otras, de beldades que viajan montadas en burro y poseen vaginas dentadas con las que castrar al hombre que las penetre; otras, de mujeres aladas que, cual mantis religiosas, se comen al hombre vivo durante el acto sexual… También hay cuadros que pintan a los súcubos como seres híbridos, mujeres humanas mezcladas con bestias, que lucen cornamentas, colmillos, cascos de caballo, alas de Cthulhu y otros complementos de pesadilla que acentúan su rara belleza.

Nombres: Los súcubos responden a nombrecitos tan exóticos como Ábrahel, Lilit, Rusalka, Florina Vasordiel o Iutzi.

Modus operandi: Es similar al del íncubo, aunque cuenta con la ventaja de que el hombre tiene menos barreras, piensa más con el pene y es más fácil de seducir, por lo que, casi siempre, no hace falta precalentarlo y se le ataca directamente bajo una forma atractiva, llena de curvas y redondeces. Tras una noche de muchas erecciones y eyaculaciones, mezcladas con punzadas de miedo y vértigo, vendrá la bajamar: una mañana de debilidad, cansancio y recuerdos borrosos y morbosos pero inquietantes. Como dice el profesor Manuel Carballa en su aterrador libro El síndrome del Maligno, “a no ser por los restos de semen o sangre encontrados entre las sábanas, la víctima sólo recordará la experiencia como un sueño”. Esto al principio, luego la cosa se convertirá en obsesión y, muchas veces, aún consciente de estar bajo el influjo de un súcubo, el hombre no podrá evitar derramar su energía seminal cada noche, dejando trabajo, mujeres, hijos y amantes para entregarse en cuerpo y alma a su demonio nocturno... hasta la muerte.

Víctimas: Los súcubos atacan a todo tipo de hombres, aunque tienen preferencia por los más espirituales, sobre todo artistas y religiosos. No hay más que echar un vistazo a la clásica novela gótica El monje, escrita por Matthew Gregory Lewis en 1796, en la que un sacerdote acaba en el infierno por culpa de un demonio camuflado bajo la forma de una bella mujer.

Consecuencias: Según el Malleus maleficarum o Martillo de las Brujas (la guía para la caza de brujas más importante del Renacimiento) los súcubos no derraman el semen de sus víctimas, sino que lo recolectan y después lo usan para embarazar mujeres y crear monstruos. En otros textos de la época se especifica que los súcubos, al recibir el semen en su interior, desarrollan un pene y se transforman en íncubos para más tarde reinyectar ese mismo semen en víctimas femeninas.

Enlaces recomendados

Diferentes teorías acerca de los demonios lúbricos

Aunque la tradición judeocristiana y la de otras culturas monoteístas ha considerado a los íncubos y a los súcubos como seres malignos, proyecciones monstruosas de la lujuria de los durmientes, metáforas tremendistas de las fantasías que causan las poluciones nocturnas o la parálisis del sueño, las teorías modernas los han descartado, calificándolos de supercherías o (en el caso de Jung) relacionándolos de forma directa con el arquetipo del “ánima”.

Por otro lado, existen teorías profanas que ven a los demonios lúbricos como seres que se pueden dominar y utilizar para alcanzar altas formas de placer sexual y estados alterados de conciencia. William Burroughs es uno de los pocos escritores modernos que trató y redefinió el tema en sus libros, artículos y entrevistas. En su novela El lugar de los caminos muertos (1984), un personaje de Burroughs habla de los espíritus-zorro japoneses, demonios capaces de adoptar cualquier forma (hombre, mujer o niño) para seducir a sus vícitmas y, en una conversación con Victor Bockris el propio escritor dijo lo siguiente:

Los íncubos y súcubos pueden ser dañinos y destructivos. Como con cualquier situación sexual, el peligro depende de cómo la manipules. Todo sexo es potencialmente peligroso, porque nuestros sentimientos sexuales nos hacen vulnerables. ¿Cuánta gente ha sido arruinada por un amante? El sexo conlleva un punto de invasión y los súcubos y los íncubos simplemente nos hacen intensamente conscientes de esto. (…) El sexo es físico. Si fuera posible para cualquier persona pulsar un botón que hiciera aparecer a un íncubo o a un súcubo, creo que la mayoría de la gente preferiría tener relaciones sexuales con uno de estos demonios a las aburridas cópulas con gente real”.

La invocación de íncubos y súcubos

Botones para llamar íncubos y súcubos, de momento, no hay, pero en la escuela tántrica Kaula existen complicados ritos para invocar a este tipo de demonios sexuales. También en el universo de la magia hay ritos para atraer íncubos y súcubos, por ejemplo a través de la gnosis liminal (un estado intermedio entre el sueño y la razón en el que se puede controlar la acción onírica y hacer viajes astrales), las prácticas chamánicas (en ciertas tribus africanas hay brujos capaces de invocar demonios lúbricos dentro de un espejo para luego exterminarlos) o la evocación erótica (acumular energía e imaginación sexual mediante pornografía, masturbación sin orgasmo y otras técnicas, para concentrarse en la creación mental de una forma-sombra con la que hacer el amor).

Además, hay expertos espiritistas que, como Burroughs, han hablado del uso y dominio de íncubos y súcubos, es decir, agarrar al diablo por los cuernos para usarlo en provecho propio, ya sea para la autoexploración, para el placer o para encomendarle acciones determinadas, bien en el plano psíquico (adivinación, resolución de misterios, etc.), bien en el físico (asignándole tareas determinadas).

Sin embargo, todas estas prácticas son poco recomendables para individuos no curtidos en mil batallas mágicas y espirituales. Invocar y jugar con un súcubo o un íncubo puede ser muy perjudicial para la salud y la cordura, no sólo porque los coitos con la entidad chupen mucha energía (porque el ente la absorbe y también porque trabajar en ciertos estados de conciencia resulta agotador) sino porque el gran placer sexual alcanzado lleve al invocador a generar una dependencia que lo "enganche" a las cópulas con el demonio, arrastrándolo así a la ruina física y mental.

Cómo deshacerse de un diablo erótico

Resulta extremadamente difícil quitarse de encima (o de debajo) a un demonio lúbrico, en primer lugar porque es necesaria una gran fuerza de voluntad: a nadie le amarga un dulce y los orgasmos que se alcanzan en las cópulas con estos seres son sobrenaturales, así que el primer paso es tener determinación y decidir librarse del demonio a toda costa, haciendo oídos sordos a sus cantos de sirena y rechazando sus ofertas sexuales. Luego hay que tender una trampa ritual para espíritus y encerrarlo en una botella, un cristal o un triángulo, lo cual requiere unos conocimientos de magia bastante avanzados.

También es posible deshacerse de estos demonios usando la gnosis liminal para reabsorber en el propio cuerpo las cualidades y el nombre de la entidad, eliminando toda asociación erótica, aunque sea a base de duchas frías o hielo en los genitales. Aunque suene rara, no es una técnica tan diferente a la que se suele usar para exorcizar amantes de carne y hueso.


14 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo fui atacada por un incubo a la edad de 14 años ahora tengo 29 pero fue opr un largo tiempo en mi adolescencia tuve que irme de la casa con mi familia a tal punto que se manifesto en mi casa destruyendo las cosas fue una experiencia aterradora hasta la fecha no ha vuelto a buscarme pero simpre tengo el temor de que me encuentre

diganme si esto puede hacerlo o si por fin me dejo en paz

escribanme a daniela_sophia@hotmail.com

gracias

Anónimo dijo...

hola...
en realidad no se si es un incubo por que no en todos los "actos eroticos" son placenteros pero si estoy segura que algo me atormenta, cuando despierto del sueño no recuerdo nada pero en el transcurso del dia recuerdo todo. no se como quitarmelo de encima me tiene aburrida... y no se que hacer con el pliss necesitos consejos escribeme a sofilan7@hotmail.com

Buzz dijo...

yo soy una mujer de 59 AñOS CON 4 HIJOS CASADOS CATOLICA QUE HE PADECIDO DESDE NIÑA LO MISMO Q TE SUCEDE A TI, CON EL FAVOR DE DIOS QUISIERA AYUDARTE TODO LO QUE HE HECHO Y ORADO PARA QUE DIOS SE ACORDARA DE MI, TE MANDO MI CORREO PERSONAL POR SI TE INTERESA MI OPINION Y MI AYUDA. mi correo es grecia.bustillos@yahoo.com

Anónimo dijo...

SOY ESPERTO EN LIBERACION DE ESTOS ESPIRITUS MI FACEBOOK GUILLERMO HUMBERTO ESPITIA Y MI TLF.04168152130
ESTOY EN CARACAS VENEZUELA ESTOS ESPIRITUS SON LOS CAUSANTES DEL CANCER EN LA MATRIS Y LA PROSTATA ASI ES QUE MATAN ALA PERSONA YAMAME

anonimafugaz dijo...

no se que hacer mi marido tiene el demonio de lal pornografia, pero no la tiene por mujeres sino por verme a mi teniendo sexo con otro hombre y yo no quiero ni lo entiendo pero diganme que puedo hacer por favor ojala y alguien me pueda ayudar a liberarlos

Anónimo dijo...

HOLA, TODOS LOS DEMONIOS SEA CUAL FUESE SU NATURALEZA (DE ADICCIÓN, ESQUIZOFRENIA, HOMOSEXUALIDAD, ENFERMEDAD HEREDITARIA, INCUBO O SOCUBO, ETC) SOLO PUEDEN SER ECHADOS DE LA PERSONA MEDIANTE UNA LIBERACIÓN MINISTRADA POR UN SIERVO DE DIOS CON EL MINISTERIO DE LIBERACIÓN; UNA VEZ QUE LA PERSONA RECIBE A CRISTO Y LO DECLARA SU SALVADOR, EL ESPÍRITU SANTO ENTRA A LA PERSONA Y EL DEMONIO ES EXPULSADO DE LA MISMA. CUALQUIER DUDA ESCRIBIR A FRANKLINBULMEZ@YAHOO.COM

oscar hernandez dijo...

Alguien podria ayudarme creo q estoy siendo atacada por un subcuvo ya es demasuado tiempo al principio oenze q era solo suenos pero cada cez son mas reales y tengo miedo mi e mail es adkaradrian@gmail.com un experto por favor

oscar hernandez dijo...

Alguien podria ayudarme creo q estoy siendo atacada por un subcuvo ya es demasuado tiempo al principio oenze q era solo suenos pero cada cez son mas reales y tengo miedo mi e mail es adkaradrian@gmail.com un experto por favor

Anónimo dijo...

jajajajajajaja, No es malo les da placer disfrútenlo por que nadie mas se los dara

Anónimo dijo...

yo tambien soy atacado en las noches por un sucubo y me pasa exactamente como describen ustedes , no sabia nada del tema y hasta hoy me puse a investigar por internet , si me puede ayudar mi correo es cesar.alfonso1981@hotmail.com gracias.

Anónimo dijo...

Pueden acudir en ayuda alos gnosticos de samael aun weor son expertos en conocimiento y los podran ayudar

Anónimo dijo...

A ni ne ha atacado un DEMONIO masculino YO SOY HOMBRE, cuando estaba soltero empezò a molestarme, mi lucha ha sido ardua contra este Ente primero podia verlo en su forma de demonio lograba vencerlo muchas veces, pera cada vez los ataques fueron mas frecuentes al grado de hacerme daño esto ha durado muchas años, como a los 26 fue tanto el acoso que no dormia bien me lastimaba traspasandome el cuerpo y mis genitales UN DOLOR INSOPORTABLE, Ya de casado me sigue molestando cada vez con menos frecuencia puesto que he desarrollado formas de deshacerme de el sin llegar a la lucha y la verdad si llegò a poseer mi cuerpo No mi Alma en la pesadilla, las ultimas batallas las he ganado orando a Dios invocando a cristo y al Arcangel Miguel, Lo que no entiendo el porque ha sido constante este acoso, es terrible tener estas pesadillas y en un principio tenian un impacto psicologico, pero he salido avante

Anónimo dijo...

Al marido de mi amiga cada noche le sucede y es algo fuerte ya que ella lo abraza y el ente le avienta los brazos para montarse en él y mi amiga ve como el pene de su marido se mueve y escucha como gime, y cuando ella lo despierta él se enoja y todo el día esta enojado porque no lo deja dormir, pero solo sucede cuando mi amiga duerme con él porue hay veces que estan enojados y se queda en el sillón y ella lo espia y no pasa nada,quero ayudarla diganme cómo por favor.

toni dijo...

Todo tipo de trabajos con incubos-sucubos.
Seriedad y discrecion.
Informacion:673-133-101
Toni