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martes, 13 de octubre de 2009

HOMENAJE A IMANOL

Mi amigo Mariano Juan-R, uno de los pilares de esta comunidad, me ha recordado hoy a Imanol, un cantautor de los que dejan huella, no en los medios, ni en los papeles ni en las esquelas, si no en el corazón de aquellos que por encima de ideologías y fanatismos aman la coherencia y la belleza.

Imanol fue un trovador de la generación de Luis Pastor, Pablo Guerrero o Paco Ibáñez, pero a diferencia de estos, y a pesar de su incuestionable calidad, siempre fue un cantautor minoritario.

Maurilio jamás tuvo reparos ni miedos en defender ideas que algunos pretenden masacrar a golpes de parabellum. No pretendo honrar sus opiniones políticas, si no su integridad y su valentía como persona y como artista. Os dejo un artículo aparecido en "El Mundo". Si, no me importa, me quedo con el mensaje, no con el mensajero en este caso interesado y manipulador, pero me da lo mismo, a estas alturas ya sabemos distinguir las voces de los ecos.

Aquí van estas páginas para el recuerdo.



En memoria del luchador solitario MAURILIO DE MIGUEL

Homenaje a Imanol






























Intérpretes: Paco Ibáñez, José Antonio Labordeta, Marina Rossell, Trádere, José María Alfaya, Elisa Sern1a, Enrique Simón, Fernando Iñiguez, José Miguel López./ Escenario: Teatro de CCOO./ Fecha: 18 de marzo.



MADRID.- Se merecía este homenaje. Acaso no haya habido vocero de la libertad como él, capaz de cantar en euskara y por los demás allende cualquier frontera, callando penas propias, luego, cuando en plena democracia vivía hostigado por los compañeros antifranquistas que un día tuvo y nunca le perdonaron la lengua libre y cosmopolita que seguía pretendiendo para su estatura de gran icono. Cuando las estaturas pasan a estatuas, ya no deben decir o cantar más... No ha nacido todavía cristiano generoso como él, que apostó en Euskadi por el bilingüismo militante de la paz, sin esperar cielo ni vivo, ni muerto.

Poco a poco se va imponiendo la justicia y la reparación hacia nuestros exiliados republicanos. El día que se hable del exilio interior, no ya durante la dictadura de Franco, sino tras ella, alguien deberá pronunciar de nuevo el nombre de Imanol, aquel cantautor al que expulsaron de su Euskal Herría natal, desde que aprendió a cantar verdades como puños en alto sin otra ideología que la honestidad. Y sus recitales en Madrid, bajo amenaza, serán historia de la música española con mayúsculas.

Y acaso alguien recuerde que a su entierro sólo acudieron Labordeta, Paco Ibáñez, Ibarrola, Marina Rossell, la también cantante Amaya, el pianista Karlos Jiménez, Elisa Serna, Urko, la agitadora cultural Carmen Peire, Fanny Rubio y tanto el hijo como las hermanas de Yoyes. Suficientes parientes de sangre combativa, en todo caso, como para recordar que siempre se da sepultura a Cristo bajo el anonimato, sea en Jerusalén o en San Sebastián. Algo así había ocurrido, por cierto, cuando se enterró a Blas de Otero...

Imanol se merecía este homenaje y la intención era que resucitaran, al menos, sus composiciones redentoras y a veces hasta mesiánicas...Así que ninguno de los artistas que participaron en el tributo se limitó a cantar repertorio propio. Trádere recordó a Imanol Al oído. José María Alfaya entonando La jardinera y Romance amoroso.Elisa Serna y Paco Ibáñez hicieron lo propio. Y también José Antonio Labordeta, que junto a Marina Rossell acarició los versos a la Ausencia, con que Imanol había homenajeado en su último disco libro a Lope de Vega.

De set a set musical, el periodista Fernando Iñiguez, el locutor de radio José Miguel López y el actor Enrique Simón leyeron textos dedicados a Imanol. Y el punto álgido del homenaje se alcanzó con todos los anunciados en cartel sobre el escenario, decididos a tratar polifónicamente himnos ya eternos de la canción ibérica comprometida.

Pase el tiempo que pase, desde que tomaron cuerpo musical, siguen teniendo la misma vigencia el Canto a la libertad de Labordeta y los acordes que Paco Ibáñez le puso a Rafael Alberti dispuesto A galopar. Es mayo de Imanol cantaron todos juntos, al final.










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