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martes, 1 de diciembre de 2009

DERECHOS Y OBLIGACIONES



Leo en la prensa un titular que dice que los jóvenes españoles universitarios cuando salen de la carrera no son ni mil euristas. De nuevo esta sociedad empeñada en pedir, pedir, pedir, cuando no tiene en cuenta que lo que uno quiere no le interesa absolutamente a nadie.

El tener una carrera universitaria no quiere decir, quede claro, que el puesto de trabajo esté asegurado, pues el trabajo, depende de la demanda. Sencillo y real. No es un derecho, es una obligación, otra cosa es que lleve parejo derechos, y en Europa, ya no hablemos de España, parece ser un derecho sagrado. No voy a entrar en mi obsesión con los sindicatos que me pierdo……
El hacer una carrera universitaria moldea el cerebro, estructura el pensamiento, garantiza una capacidad de esfuerzo, te especializa, pero poco más. De nuevo, la persona, como siempre es clave. De hecho grandes empresarios no tienen carrera y gente con carrera son unos auténticos ineptos.
Lo grave del titular es la mentalidad de subsidio que tiene la sociedad. Reclamamos, reclamamos y reclamamos sin tener en cuenta lo que podemos aportar. No saldremos del círculo vicioso del Estado del bienestar sin una educación de base tendente al esfuerzo y a la renuncia, vertebrado en la familia, no el individuo y sin ponerse por montera los principios naturales. Me mojo, los principios cristianos. Tampoco voy a entrar ahora en lo de vacaciones de invierno en vez de Navidad o vacaciones de primavera en vez de Semana Santa para no herir sensibilidades, por otro lado, muestra de la falta de respeto que algunos tienen por la cultura, la historia y la tradición.
Toda formación académica es buena, pero solo depende de la persona el saber utilizarla, pues por sí sola no otorga ningún derecho. Pero es que no tenemos claro que es Derecho y que Obligación. A los derechos nos apuntamos rápidamente, a las obligaciones, se apuntan muy pocos. La vertebración de la sociedad en el individuo, absolutamente libre y sin renunciar a nada, nos lleva a este escenario de pesimismo deprimente, falto de compromiso y vacío. Esta mentalidad es la causa, entre otras, de esta crisis, que depura los que solo piensan en los derechos y fortalece a los que piensan más en las obligaciones. Entonces, bienvenida sea ¡!!!!!


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