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sábado, 25 de septiembre de 2010

EL ARTE DE PERDER EL TIEMPO

Desde que somos niños se nos inculca una frase que nos marca para el resto de nuestra vida "El tiempo es oro". Quien acuñó esta máxima no sabía realmente el valor del tiempo, porque el oro podemos comprarlo y venderlo, pero jamás podremos comprar el tiempo.
Luego, cuando nos sorprendían ensimismados delante de un libro de texto, nos remataban con otro de esos célebres latiguillos... !No pierdas el tiempo!
Con los años me he dado cuenta de que el tiempo no es un instrumento de trabajo, ni un medio de producción, el tiempo es la sangre de nuestra vida, y cada gota que derramamos por el camino es única e irrecuperable.
Con los años he aprendido a saborear cada instante, preparar sin prisa y con mimo la mesa donde compartir una velada intensa y dilatada, cuidar los detalles, las flores, las velas, elegir con esmero los platos, cocinar poniendo amor como condimento en cada uno de ellos.
Encender la luz adecuada para subrayar la intimidad del momento, es coger la música idónea, elsilencio oportuno, y poner los relojes cara a la pared. Dejar que las horas se arrastren mientras mantenemos una conversación relajada observando las burbujas de cava ascender por la copa y estallar en el aire como una metáfora de la vida.
El arte de la vida no consiste en hacer el mayor numero de cosas, si no en hacerlas lo mejor posible, hacer el amor durante horas olvidándonos de cronos y rindiendo culto a Eros, apreciar el valor de la caricia, del susurro del silencio cómplice, quemar las naves y quebrar los puentes
mientras nos amamos en nuestra isla perdida.
El arte de perder el tiempo es leer un poema lentamente, saborear una pipa con deleite, cerrar los ojos y soñar despierto, o tomar la mano de la persona amada y perderte en la inmensidad de sus ojos.
Cada instante que perdemos ganando dinero, es un instante realmente perdido, porque la vida
se nos escurre entre los dedos. Cuando más creemos estar aprovechando el tiempo, es cuando mas lo estamos derrochando, porque lo que realmente importa, es lo que podemos llevarnos cuando vamos desnudos.
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