sábado, 6 de noviembre de 2010

ELECCIONES Y CORRUPCIÓN

              
Se acerca una época de elecciones, y los partidos políticos velan sus armas para lanzarse a la contienda electoral. En estas campañas, se mueven millones de euros en gastos de propaganda, publicidad y logística, pero ¿de dónde sale este dinero?.
Al igual que los sindicatos, en este país, los partidos son económicamente insolventes, el bajo número de afiliados los hace inviables y deben recurrir  a la financiación externa.
Sin llegar a la cifras de los Estados Unidos, en España se giran cantidades impresionantes durante estos periodos, el estado subvenciona una parte pero no cubre ni de lejos los gastos, ¿de dónde sale el dinero necesario para financiar las campañas?.
En Usa, los grandes trusts económicos apoyan a uno o a otro candidato a cambio de mantener o aumentar sus privilegios de tal manera, que el presidente electo es un monigote en manos de quienes financian a su partido, pero ¿qué sucede en España?
Últimamente los casos de corrupción se han disparado no hay día en que no aparezca un nuevo escándalo, dejando aparte los casos de enriquecimiento personal, en muchas de estas corruptelas se esconde la financiación de los partidos, sobre todo en los municipios medianos, donde la recalificación de terrenos ha llegado a niveles escandalosos.
Los partidos de derechas, siempre tienen apoyos generosos a cambio de concesiones y favores a las grandes empresas y monopolios, mientras que los partidos de izquierda tienen que recurrir mayoritariamente a la cajas de ahorros para financiarse, como generalmente no pueden devolver estas sumas, se les condonan a cambio de una legislación más favorable a sus intereses y a los de sus diregentes, ¿cómo acabar con esta fuente de corrupción que salpica a políticos y partidos?
El estado debería regular por ley los costes electorales, poniendo un techo al alcance de todos, limitar la propaganda a los espacios gratuitos en las televisiones y cadenas de radio, y prohibir que los candidatos se anuncien como detergente en vallas y anuncios. Las campañas deberían limitarse a que cada grupo expusiera sus programa electoral y presentara las credenciales de sus candidatos sin más aditivos, de esta manera eliminaríamos una de las causas más importantes de corrupción y sometimiento de los poderes públicos a los bancos y grandes grupos económicos. Si los partidos políticos están endeudados o deben favores a la banca y a las grandes multinacionales, difícilmente podrán legislar para acabar con sus abusos y su posición de dominio.
El estado del bienestar está en peligro, y solo un gobierno sin ataduras con los grupos de presión podrá oponer la resistencia suficiente como para ponerlo a salvo, pero está visto que todo va a seguir en manos de los mismos, y los trallazos cada vez más fuertes para los burros de carga, que cada vez somos menos y cada vez más cansados.

JUANMAROMO

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