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viernes, 27 de febrero de 2015

¿QUIEN LE PONE CASCABEL A LAS RATAS?

                       

Conseguir el sufragio universal y conquistar una cámara de representantes del pueblo para el pueblo costó siglos de lucha y miles de vidas. Durante siglos, España estuvo sometida al poder de la monarquía y la nobleza, solo nobles y purpurados podían acceder a las cortes, el pueblo llano carecía de representación y derechos, solo contaba para pagar impuestos y servir de carne de cañón en las guerras, tras la revolución francesa,  el derecho a la representación se extendió a la burguesía, pero  trabadores y l mujeres continuaban al margen. Uno de los grande logros de la republica fue conseguir el sufragio universal y que el acceso a las cortes estuviese al alcance de mujeres y proletarios, pero el sueño acabó en pesadilla.
Durante la transición, se nos convocó a elecciones de todo tipo y pelaje y se nos impuso una constitución intocable que ha sobrevivido hasta nuestros días entubada y momificada como el miembro incorrupto de san reprimonio, y las dos cámaras de representantes se han convertido en un escenario donde aplaudir la voz de sus amo y en un retiro dorado para dinosaurios.

Cuando veo los escaños vacíos y los diputados mandando mensajitos o dormitando en sus poltronas, no puedo por menos que recordar a tantos y tantos que dieron su vida por conseguir una democracia , cuando enumero los privilegios que estos apostatas del voto se han auto obsequiado a costa del pueblo a quien dicen representar, no puedo por menos que acordarme de los trabajadores que son sancionados y despedidos por llegar tarde al trabajo o por falta de asistencia aunque sea por motivos de salud legalmente justificados, cuando veo a estos calientaescoños  asegurarse unas pensiones vitalicias con apenas dos legislaturas en activo, no puedo por menos que recordarme de los cientos de miles de trabajadores que tras decenios de cotización son arrojados al infierno del desempleo perdiendo el derecho a un digna y merecida jubilación.

Propongo que algunos de esos pisos que nuestras señorías tienen en la capital mientras cobran dietas por desplazamiento, les sean entregados a las familias desahuciadas por ser victimas del paro o la enfermedad y sus pensiones sean compartidas con aquellos a quienes su labor legislativa y corruptora los ha arrastrado a la miseria.

Alguien se preguntaba quien le ponía el cascabel al gato, pero en este caso esta claro que hay que colgárselo a las ratas.


JUANMAROMO
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